Buscador

jueves, diciembre 28, 2006



Fray Bartolomé de Las Casas



En el período en que se sucitó la "conquista" de América, por no llamarla "la masacre" o "el genocidio", que seguramente le caerían mejor a lo acontecido en estas tierras. Existió un Fray que denunció y accionó contra el abuso y la explotación a la que los indios eran sometidos.


Para meternos un poco más en el contexto, debemos tener en cuenta de que hablamos del siglo XVI (16), tiempos de los Reyes Católicos (Isabel de Castilla y Fernando de Aragón) en esa época el Papa era considerado el Rey de Reyes, la sociedad se caracterizaba por un teocentrismo (el mundo gira alrededor de Dios) absoluto que no caería hasta siglos más tarde. Por todo esto y por más es que todo lo que decía un Obispo en el S.XVI tenía un peso increíble, si lo decía prácticamente era verdad, era incuestionable. Es así que cuando Fray Bartolomé de Las Casas comienza a denunciar en sus escritos que los encomenderos, apoyados por las autoridades, en lugar de cristianizar,evagelizar o enseñar a los indios los atacaban, esclavizaban y masacraban, generó lógico malestar en los altos cargos del poder. Porque claro, pretendían continuar saqueando américa, la que progresivamente iban destruyendo, haciendo que en sólo 50 años, pasara de ser un lugar de población abundante, autóctona, a uno con amplias zonas desiertas producto del exterminio. Este aspecto puede ampliarse viendo la carta del cacique Guaicaipuro Cuantemoc, publicada anteriormente en este blog.


Fray Bartolomé consiguió cambiar algo, mostrar la corrupción que había en el "consejo de indas" y que todos su integrantes fueran cambiados por nuevos. Luchó hasta su muerte para que el indio fuera tratado como ser humano y por los derechos que a este le correspondían. A pesar de ello pocos saben hoy quien fue Fray Bartolomé. En la escuela primaria nos siguen enseñando a Cristobal Colón y hasta nos sabemos de memoria el nombre de las embarcaciones en las que llegó (Santa María, Niña, Pinta) a América y con las que comenzó el robo y el exterminio.


La mayoría de los habitantes del país tiene raíces europeas, el aborigen fue exterminado y los pocos que quedan son cada vez más relegados. Vivimos aca pero nuestras creencias, nuestros rasgos, nuestra educación, nos muestran que no pertenecemos realmente. Seguimos respondiendo a un estilo de vida que no es originario de esta parte del mundo, somos extensión de otros lugares, somos y no somos, no respondemos al lugar geográfico en el que nos encontramos, nuestra identidad surgió de la mezcla, de la muerte,la masacre y quizás muchos estemos ocupando un lugar que no nos pertenece. Otro dato a tener en cuenta a la hora de buscar nuestra identidad.

Alejo Santander

sábado, noviembre 11, 2006

En marzo se cumplieron treinta años del golpe militar en Argentina; entre los miles de desaparecidos de aquel período está Héctor Germán Oesterheld, el guionista que inventó la novela gráfica, que fue secuestrado en abril de 1977. Sus cuatro hijas también fueron víctimas de la sangrienta dictadura. La desaparición de Oesterheld y el mundo de terror en el que se sumergió Argentina durante años no pudo borrar el legado intelectual y cultural de este genial guionista (Ana Merino).

-------------------------------------------------------------

Héctor Germán Oesterheld (1919) fue secuestrado por un grupo de tareas del ejército tal vez el 27 de abril de 1977. Tal vez lo emboscaron en alguna calle de la ciudad de La Plata, tal vez nadie llegó a advertirle que la cita estaba cantada .Lo cierto: hacía tiempo que lo estaban buscando. José Pablo Feinman sostiene que la versión del ´69 de El Eternauta -realizada junto a Alberto Breccia para la revista Gente- maraca un punto de inflexión en la vida del guionista: "Se transforma-dice-en un hombre que se compromete día a día con los sucesos de su país".Lo conmueve el Cordobazo, le duele el asesinato del Che, y se suma a las filas del peronismo de izquierda.Esa transformación de la que habla Feinman debe entenderse un salto hacia la acción política."Germán" o "El Viejo", como lo llaman,como lo conocen,asiste a reuniones,opina,discute.Está presente en Ezeiza cuando el retorno de Perón en el ´74 escribe la tira semanal "La Guerra de los Antartes", con dibujos de Gustavo Trigo para Noticias,periódico de la organización montoneros.Todo salto tiene implicancias y Oesterheld lo sabía.Lejos de su casa de Beccar asume la vida que le depara la clandestinidad:duerme en hoteles o en alguna casa silenciosa del Tigre; deja de frecuentar los amigos; camina por Buenos Aires con sombrero y bigote.Pero nada ni nadie le impide trabajar: dicta guiones por teléfono, envía cartas con indicaciones a sus dibujantes y hasta borronea la segunda parte de El Eternauta que,otra vez con Solano López, comenzará a publicar en plena dictadura del ´76 la revista Skorpio. Ese mismo año, unos meses despuésd el golpe, asesinan a sus hijas Beatriz de 19 años y Diana,de 23.Tal vez llevaba un ejemplar de El Eternauta cuando lo emboscaron en La Plata.Tal vez tenía en mente otros personajes y otras historias. Lo cierto es lo que supo su mujer:un militar le propuso escribir la historia del General San Martín;estando detenido lloró el asesinato de sus otras dos hijas,Elsa y Marina;fue encapuchado,fue golpeado,fue torturado,hasta que decidieron terminar con su vida a fines del ´77 o comienzos del ´78,en algún lugar de Mercedes.El resto de la historia, fragmentos de sus días y noches en los centros clandestinos de detención,fue aportado por ex detenidos:lo vieron en el "Vesubio";estuvo en Campo de Mayo y en el "Sheraton".
De su final en cautiverio,con la cabeza vendada,queda un último cuadrito;el abrazo que Oesterheld pudo darle a su nieto de tres años "en un pasillo horrible con paredes de látex brillante", en la penumbra de un campo de concentración.
Revista FIERRO - Edición N°1 - Noviembre de 2006

jueves, octubre 12, 2006

Alguien dijo alguna vez...

La fuerza hidraulica mas poderosa del universo es la lagrima de una mujer

Carlos Fisas

No hay caminos para la paz; la paz es el camino.

¿La civilizacion Occidental? Bueno, seria una excelente idea.

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y humanista indio)

He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.


Groucho Marx (1895-1977) Cómico estadounidense

No hace falta que tu sientas ni pienses como yo, pues para eso precisamente estoy yo.

¿Hay que encontrar la luz o hay que perder el miedo a la oscuridad?

Pedro Molina

No siente la libertad quien nunca se ha visto oprimido.

Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta portugués

De todos los animales de la creación, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir.

John Steinbeck (1902-1968) Novelista estadounidense

El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.

Nunca he permitido que la escuela entorpeciese mi educación.

Mark Twain (Samuel L. Clemens) (1835-1910) Escritor humorista y periodista estadounidense

La victoria en una guerra es la mayor de las tragedias, si exceptuamos la derrota.

Wellington (Duque) Arthur C. (1769-1862) General y político inglés

La naturaleza nos ha dado dos oídos y una sola boca para recordarnos que vale más escuchar que hablar.

Zenón de Elea (490-430 a C)) Filósofo griego

Si siempre haces lo que siempre has hecho nunca llegaras mas lejos de donde siempre has llegado.

Anónimo

El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.

Proverbio Chino


Como no fue genial, no tuvo enemigos.


Oscar Wilde
...de Lalo Mir en el programa "Lalo Bla Bla" Radio Mitre.
El mate no es una bebida.
Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien,
y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?". Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿Dulce o amargo?". El otro responde: "Como tomes vos".
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de
ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o
vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de
tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una transmisión de valores. Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente, no?".
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

martes, octubre 10, 2006

Chico Buarque y Una Buena Respuesta

Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal de Brasil y actual Ministro de Educación, CRISTOVÃO "CHICO" BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia.El joven estadounidense introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

"Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las Reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo ysubir o no su precio.De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado. Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades paraparticipar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el Riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos sus arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela.Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente nuestra!"

lunes, octubre 09, 2006

UNA LUCHA QUE NOS COMPROMETE A TODOS
Texto de:Leonardo M.Lettieri
//
Fantasmas del pasado atormentan el presente generando
sentimientos de dolor y temor ya antes profesados,
pero jamás asimilados.
Cientos de profetas han anunciado diversos y
divergentes métodos para combatirlos,
pero siempre parecen esconderse en las tinieblas
dejando al pueblo sólo y sin respuestas
frente a situaciones tormentosas y
por qué no, traumáticas.
Décadas atrás se instalan contemporáneamente
amenazando con que nada ha cambiado.
Estos espectros son más fuertes de lo que la memoria ha creído.
Atmósferas de silencio, de incomprensión, de castigo,
de interrogantes rodean estas tierras,
las cuales han sufrido todo tipo de vientos y lluvias.
Pocas veces han visto el sol sin que aparezca una nube
que nuevamente las traiga a la realidad.
Un túnel que cada día crece y crece más y se lleva consigo miles de vidas
y almas que no tenían planeado aún dejar su lucha.
Hoy se encuentran valla a saber donde,
pero en el lugar que sea seguramente padecerán la realidad
al ver que todo se mantiene igual.
Asimismo que en sus tiempos,
los tiempos que decidieron quitarles por ser diferentes
y por pensar diferente.
Los años pasan y es la actualidad, el día a día el que nos recuerda
quienes somos y donde vivimos.
La pregunta en todo caso será, ¿Quiénes son ellos?
Acaso Dios o la naturaleza pueden hacer
de los seres humanos individuos tan despreciables.
Seres que juegan y parecen divertirse con la vida de los demás.
El dolor y la muerte los fortifica.
El sufrimiento es su lema y el mal su labor.
Nadie se encargará de asegurarnos que será de nosotros mañana,
ni siquiera hoy, mucho menos en cuanto concluya
con la redacción de estas lastimosas líneas.
La lucha por el poder se ha tornado
una batalla despreciable y detestable.
Nuestro rol en aquella lucha es la de expresarnos.
Aunque mucha veces nos cueste la propia existencia.
Pero de esta manera ganaremos mucho
y será sentirnos concluidos, cristalinos,
la palabra y la memoria duelen mucho más que cualquier tortura.
Así lo han demostrado muchos guerreros
que accedieron al campo de batalla con un afilado lápiz
y un amenazante papel.
O muchas veces, con un simple pero contundente
y valiente testimonio
APARICIÓN CON VIDA DE JORGE JULIO LÓPEZ YA!!!!
------------------------------------------------------------------------------------------------
Comentario: excelentes ¨disparadores¨ las palabras, invitan a pensar, creo que es una buena descripción de ¨sensaciones comunes¨, presentes hoy en los argentinos. Lamentablemente no en todos (los argentinos) ya que paralelamente a las marchas por la aparición de Julio Lopez vemos otras reivindicando a los que lo desaparecieron a él junto con otros 30.000 luchadores.Pero aunque aparezca Julio,y ojalá que así sea, esas sensaciones no van a desaparecer, ese ¨tunel¨ del que habla Lettieri en su texto lamentablemente va a seguir creciendo, las reivindicaciones a los genocidas se van a seguir realizando. Es esta una prueba más de que somos todos argentinos, pero no somos todos iguales. No todos tienen los mismos privilegios, no todos pensamos al país de la misma manera, estamos divididos, de mil formas distintas, ¨viviendo¨ o ¨sobreviviendo¨ en esto que llamamos Argentina...todo dependerá de a quién le preguntemos.

lunes, octubre 02, 2006


Exposición
Cacique Guaicaipuro Cuatemoc

Discurso del cacique mexicano Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, el 8 de febrero de 2002.
Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.
Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace sólo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.
El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.
El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.
Yo los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.
¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.
¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!
¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!
¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
Yo, Guaicaiputo Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan "MarshallTesuma" para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos:
¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no.
En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.
En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente, hemos demorado todos estos siglos en cobrar. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.
Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata.
¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.
Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...
FIN

miércoles, septiembre 13, 2006


La mirada eurocéntrica
Por José Pablo Feinmann
Diario Pàgina 12. Domingo, 03 de Septiembre de 2006
Los países de América latina han vivido sin dejar de sentir jamás la mirada del Otro, del más fuerte y hasta a veces, sin más, del Amo, en cualquiera de las formas en que este poder –el que constituye a un país en dominador de otro– se exprese. Hoy, y pareciera que con tanta o más fuerza que nunca, los republicanos y civilizados del Continente se preocupan al ver que varios países no hacen las cosas como deben ser hechas. ¿Qué significa esta expresión? ¿Qué significa decir “como deben ser hechas”? ¿Cómo deben ser hechas las cosas? Las oligarquías, los sectores dirigentes de América Latina, siempre tuvieron una visión lineal de la historia. La historia como tren. El tren de la historia. O nuestros países se subían a él o vegetaban fuera de ese tren, que era nada menos que el del devenir. Es decir, se convertían en países no históricos. O países sin historia. Si un europeo como Martin Heidegger pudo decir, en 1934, en un curso de Lógica, “los negros no tienen historia”, lo dijo por ese motivo: el Espíritu no anidaba en Africa. En Africa la historia no tenía lugar; todo lo que allí ocurría era naturaleza. De aquí que los dirigentes de nuestros países americanos se obstinen en verse presentables ante la mirada del Otro. El Otro es el Imperio de turno. Su marcha es la marcha del tren de la historia. Durante largas décadas todo se hizo en la Argentina para lograr la confianza británica, y hasta europea. Luego –hoy, por ejemplo– la mirada de Estados Unidos. Relaciones carnales, relaciones cheek to cheek, el Otro nos mira. Hay que alinearse. El alineamiento con Estados Unidos es central en la política del poder real en la Argentina de hoy. De aquí la furia y hasta las burlas sobre el Mercosur y la ponderación del ALCA como ese lugar en que el país debe estar.Es con el gobierno que surge en 1955 que nuestro país entra en el FMI, en un discurso que ofrece el ministro de Hacienda Eugenio Blanco. Este giro de la órbita británica a la órbita norteamericana relegó a Europa a un segundo lugar, lo cual era razonable pues Europa estaba malherida por la guerra. Pero antes América Latina estuvo atada al “tren de la historia” que Europa encarnaba. Europa, de este modo, miró a América Latina, y la miró como sólo Europa, llena de orgullo, de siglos de cultura, podía hacerlo: desde su punto de vista. Este punto de vista fue tan cerrado, fue tan colonialista en su desdén, que generó una ideología, a esa ideología se le llamó eurocentrismo. Quien la expresó impecablemente fue el filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, en sus clases sobre la filosofía de la historia universal.La palabra de Hegel es la palabra de la Europa consciente de sí. Es la palabra en su más alta formulación. La palabra de toda una cultura que parte de los griegos y encuentra, como palabra de la razón, su cumbre en la filosofía de Hegel, en el Estado prusiano de Federico Guillermo III y en la Universidad de Berlín, en la que Hegel imparte sus clases. Sólo entendiendo el lugar desde el que las expresiones olímpicas de Hegel se pronuncian entenderemos la importancia de las mismas. La historia humana, para Hegel, es el desarrollo de un Espíritu absoluto que en su desarrollo va tomando conciencia de sí mismo. El lugar definitivo de esta conciencia es la filosofía de Hegel: en ella la humanidad toma conciencia de sí.De aquí la solemnidad pero también la ironía del maestro. El que habla desde las cumbres se lo puede permitir todo. Por ejemplo: otro, que no era Hegel, pero hablaba de la cumbre del más alto poder económico y bélico de la historia era Henry Kissinger. Este salto de Hegel a Kissinger quizá nos haya disminuido en el personaje que mira desdeñosamente a los pueblos de América: vale más Hegel que Kissinger. Pero Kissinger es, sin duda, más peligroso, más mortal. En 1969, en Viña del Mar, el canciller chileno Gabriel Valdés expuso los intereses de los países de América Latina. Estaba ahí Henry Kissinger, quien le dijo: “Usted acaba de pronunciar un discurso raro. Viene a hablar aquí de América Latina cuando eso no es importante. Nada importante podría venir del Sur. La historia jamás ha tenido lugar en el Sur (...) Lo que suceda en el Sur no es importante” (Arturo Chavola, La imagen de América Latina en el marxismo, Editorial Prometeo, Buenos Aires, 2005, p. 82). Esta frase de Kissinger (todos sabemos quién es Kissinger: es el Secretario de Defensa norteamericano que autorizó la matanza en Argentina pidiendo, solamente, que fuera “antes de Navidad”; es un criminal de guerra que tiene el Premio Nobel de la Paz y aún suele publicar sus notas en diarios de nuestro país, así es la historia), esta frase de Kissinger, decía, trascendió no literalmente, sino que tuvo una notable síntesis dada, sin duda, por quienes la escucharon y fueron trasmitiéndola por medio de sucesivas síntesis. Por fin, se redujo a decir lo siguiente: “América Latina puede hundirse en el mar que nada nuevo ni importante pasaría en el mundo”.Ya que estamos con el mar volvamos a Hegel. Ahí, desde su trono olímpico en la Universidad de Berlín, la más grande cabeza de la humanidad europea habrá de decir que no le niega al Nuevo Mundo haber salido de las aguas al mismo tiempo que el Viejo. “Sin embargo, el mar de las islas que se extiende entre América del Sur y Asia, revela cierta inmaturidad [se lució aquí José Gaos, inefable traductor de Hegel y Heidegger] por lo que toca también a su origen” (Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, Alianza, Madrid, 1995, p. 170). En suma, nos concede haber salido “de las aguas al tiempo de la creación” pero, de inmediato, señala la inmadurez de los territorios de por aquí nomás, donde todavía estamos nosotros: “La mayor parte de las islas se asientan sobre corales y están hechas de modo que más bien parecen cubrimiento de rocas surgidas recientemente de las profundidades marinas y ostentan el carácter de algo surgido hace poco tiempo” (Ibid., p. 170).Luego da Hegel su más sólida versión eurocéntrica. Esta versión se basa en que Europa, al expandirse, entrega a la historia los territorios que conquista, los cuales, claro, vivían fuera de ella antes de este acontecimiento fundante. La “conquista” de América “señaló la ruina de su cultura, de la cual conservamos noticias; pero se reducen a hacernos saber que se trataba de una cultura natural, que había de perecer tan pronto el espíritu se acercara a ella” (Ibid., p. 171). América por un lado: cultura natural, no espiritual; por tanto: cultura ajena a la historia y ajena, también, a la condición humana, cuyo más alto escalón, y el único que la justifica, es el espíritu. Por otro lado, Europa: que es el espíritu y cuyo acercamiento lleva a morir a las culturas nacionales; tal la potencia histórica del espíritu. “América (sigue Hegel) se ha revelado siempre y sigue revelándose impotente en lo físico como en lo espiritual. Los indígenas, desde el desembarco de los europeos, han ido pereciendo al soplo de la actividad europea” (Ibid., p. 171). Que nadie crea que estas frases son un desliz de Hegel o que nadie sonría como si estuviéramos en presencia de la faz “cavernícola” de un gran pensador. Esto es, sin más, lo que Europa pensaba de América en el primer tercio del siglo XIX. Hegel es, incluso, su portavoz más inteligente. Mejora las ya formuladas tesis de otros expertos en culturas “atrasadas” como Buffon, De Paw y hasta el mismísimo Herder. Nada distinto habrían de decir Auguste Comte o científicos posteriores que, basándose en las teorías evolucionistas y la clasificación de las especies desarrolladas por Linée, Cuvier y Darwin, demostrarían la supremacía europea sobre los territorios nuevos. En 1859 (veinticinco años después de las catilinarias de Hegel) habrá de fundarse –en París– la Sociedad de Antropología “y su fundador, Paul Broca, afirmaría que ningún pueblo de raza no blanca ha podido ‘erigirse espontáneamente en civilización’” (Chavolla, Ibid., p. 81).No hay que dejar de señalar el poder que tiene meramente “el soplo de la actividad” europea. Este “soplo” habría exterminado a siete millones de habitantes del nuevo continente. “Han sido (escribe, en efecto, Hegel) exterminados unos siete millones de hombres” (Ibid., p. 171). De donde es posible deducir que pocas cosas han sido más mortales para los territorios de la periferia del centro del mundo que recibir el espíritu y su soplo. La cifra de siete millones que da Hegel revela su desconocimiento y, acaso, su mala fe. El genocidio americano (que ha tenido poca o mala prensa) llevó sus cifras a cuarenta millones o más o menos; en la incertidumbre de las cifras reside el rostro más atroz del genocidio.Segunda parte (de no necesaria lectura) de esta nota: Algunos dirán por qué en una semana tan agitada del país uno se consagra a desarrollar la visión eurocéntrica sobre América. Bien, conjeturo que si Hegel, por algún milagro del traslado histórico, eso que suele llamarse máquina del tiempo, hubiese visto durante la semana que acaba de transcurrir las manifestaciones de Blumberg y D’Elía confirmaría todas sus tesis sobre estos territorios. Habría visto, por televisión, uno que otro testimonio de adherentes de Blumberg: “El problema de la inseguridad sólo lo arreglan los militares”, decían muchos. Y testimonios de los adherentes de D’Elía: “Y sí, yo vine porque me trajeron. Es muy divertido todo esto”. Habría visto, en la marcha de Blumberg, a los héroes del “soplo argentino”: viejos militares de la dictadura, unidos a sus viejos y a sus actuales socios económicos. Habría visto a ensayistas extraviados, y a propietarios de diarios del sur de la provincia de Buenos Aires que son lo peor de lo peor de la ya pésima derecha argentina. Habría visto, en la marcha de D’Elía, lo peor de la izquierda. ¿Nadie pudo frenar esa marcha? ¿No advirtió el Gobierno que Blumberg se quemaba solo, porque sólo los cavernícolas de este país y los mendicantes de votos habrían de seguirlo? En fin, afortunadamente América Latina y, todavía, nuestro país están más cerca de Pérez Esquivel que de ese paisaje de tristeza que marchó en turbio cambalache por las calles porteñas. Como sea, tratemos de no parecernos tanto a la pintura que Hegel hiciera de nosotros. Porque si él (y ellos: los que son como Kissinger) tienen razón, entonces sí: nos hundiremos en el mar.

La Guerra
Eduardo Galeano


Seré curioso. A mediados del año pasado, mientras esta guerra se estaba incubando, George W. Bush declaró que «debemos estar listos para atacar en cualquier oscuro rincón del mundo». Irak es, pues, un oscuro rincón del mundo. ¿Creerá Bush que la civilización nació en Texas y que sus compatriotas inventaron la escritura? ¿Nunca escuchó hablar de la biblioteca de Nínive, ni de la Torre de Babel, ni de los jardines colgantes de Babilonia? ¿No escuchó ni uno solo de los cuentos de Las mil y una noches de Bagdad?
¿Quién lo eligió presidente del planeta? A mí, nadie me llamó a votar en esas elecciones. ¿Y a ustedes?
¿Elegiríamos a un presidente sordo? ¿A un hombre incapaz de escuchar nada más que los ecos de su voz? ¿Sordo ante el trueno incesante de millones y millones de voces que en las calles del mundo están declarando la paz a la guerra?
Ni siquiera ha sido capaz de escuchar el cariñoso consejo de Günter Grass. El escritor alemán, comprendiendo que Bush tenía necesidad de demostrar algo muy importante ante su padre, le recomendó que consultara a un sicoanalista en lugar de bombardear Irak.
En 1898, el presidente William McKinley declaró que Dios le había dado la orden de quedarse con las islas Filipinas, para civilizar y cristianizar a sus habitantes. McKinley dijo que habló con Dios mientras caminaba, a medianoche, por los corredores de la Casa Blanca. Más de un siglo después, el presidente Bush asegura que Dios está de su lado en la conquista de Irak. ¿A qué hora y en qué lugar recibió la palabra divina?
¿Y por qué Dios habrá dado órdenes tan contradictorias a Bush y al Papa de Roma?
Se declara la guerra en nombre de la comunidad internacional, que está harta de guerras. Y, como de costumbre, se declara la guerra en nombre de la paz.
No es por el petróleo, dicen. Pero si Irak produjera rabanitos en lugar de petróleo, ¿a quién se le ocurriría invadir ese país?
Bush, Dick Cheney y la dulce Condoleezza Rice, ¿habrán renunciado realmente a sus altos empleos en la industria petrolera? ¿Por qué esta manía de Tony Blair contra el dictador iraquí? ¿No será porque hace 30 años Saddam Hussein nacionalizó la británica Irak Petroleum Company? ¿Cuántos pozos espera recibir José María Aznar en el próximo reparto?
La sociedad de consumo, borracha de petróleo, tiene pánico al síndrome de abstinencia. En Irak, el elixir negro es el menos costoso y, quizá, el más cuantioso.
En una manifestación pacifista, en Nueva York, un cartel pregunta: «¿Por qué el petróleo nuestro está bajo las arenas de ellos?».
Estados Unidos ha anunciado una larga ocupación militar, después de la victoria. Sus generales se harán cargo de establecer la democracia en Irak.
¿Será una democracia igual a la que regalaron a Haití, República Dominicana o Nicaragua? Ocuparon Haití durante 19 años y fundaron un poder militar que desembocó en la dictadura de François Duvalier. Ocuparon Dominicana durante nueve años y fundaron la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo. Ocuparon Nicaragua durante 21 años y fundaron la dictadura de la familia Somoza.
La dinastía de los Somoza, que los marines habían puesto en el trono, duró medio siglo, hasta que en 1979 fue barrida por la furia popular. Entonces, el presidente Ronald Reagan montó a caballo y se lanzó a salvar a su país amenazado por la revolución sandinista. Nicaragua, pobre entre los pobres, tenía, en total, cinco ascensores y una escalera mecánica, que no funcionaba. Pero Reagan denunciaba que Nicaragua era un peligro; y mientras él hablaba, la televisión mostraba un mapa de Estados Unidos tiñéndose de rojo desde el sur, para ilustrar la invasión inminente. El presidente Bush, ¿le copia los discursos que siembran el pánico? ¿Bush dice Irak donde Reagan decía Nicaragua?
Títulos de los diarios, en los días previos a la guerra: «Estados Unidos está pronto a resistir el ataque».
Récord de ventas de cintas aislantes, máscaras antigás, píldoras antirradiaciones... ¿Por qué tiene más miedo el verdugo que la víctima? ¿Solo por este clima de histeria colectiva? ¿O tiembla porque presiente las consecuencias de sus actos? ¿Y si el petróleo iraquí incendiara el mundo? ¿No será esta guerra la mejor vitamina que el terrorismo internacional está necesitando?
Nos dicen que Saddam Hussein alimenta a los fanáticos de Al Qaeda. ¿Un criadero de cuervos para que le arranquen los ojos? Los fundamentalistas islámicos lo odian. Es satánico un país donde se ven películas de Hollywood, muchos colegios enseñan inglés, la mayoría musulmana no impide que los cristianos anden con la cruz al pecho y no es muy raro ver mujeres con pantalones y blusas audaces.
No hubo ningún iraquí entre los terroristas que voltearon las torres de Nueva York. Casi todos eran de Arabia Saudita, el mejor cliente de Estados Unidos en el mundo. También es saudita Ben Laden, ese villano que los satélites persiguen mientras huye a caballo por el desierto, y que dice presente cada vez que Bush necesita sus servicios de ogro profesional.
¿Sabía usted que el presidente Dwight D. Eisenhower dijo, en 1953, que la «guerra preventiva» era un invento de Adolfo Hitler? Afirmó: «Francamente, yo no me tomaría en serio a nadie que me viniera a proponer una cosa semejante».
Estados Unidos es el país que más armas fabrica y vende en el mundo. Es, también, la única nación que ha arrojado bombas atómicas contra la población civil. Y siempre está, por tradición, en guerra contra alguien.
¿Quién amenaza la paz universal? ¿Irak?
¿Irak no respeta las resoluciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU)? ¿Las respeta Bush, que acaba de propinar la más espectacular patada a la legalidad internacional? ¿Las respeta Israel, país especializado en ignorarlas?
Irak ha desconocido 17 resoluciones de la ONU. Israel, 64. ¿Bombardeará Bush a su más fiel aliado?
Irak fue arrasado, en 1991, por la guerra de Bush padre, y hambreado por el bloqueo posterior. ¿Qué armas de destrucción masiva puede esconder este país masivamente destruido?
Israel, que desde 1967 usurpa tierras palestinas, cuenta con un arsenal de bombas atómicas que le garantizan la impunidad. Y Pakistán, otro fiel aliado que además es un notorio nido de terroristas, exhibe sus propias ojivas nucleares. Pero el enemigo es Irak, porque «podría tener» esas armas. Si las tuviera, como Corea del Norte proclama que las tiene, ¿se animarían a atacarlo?
¿Y las armas químicas y biológicas? ¿Quién vendió a Saddam Hussein las cepas para fabricar los gases venenosos que asfixiaron a los kurdos, y los helicópteros para arrojar esos gases? ¿Por qué Bush no muestra los recibos?
En aquellos años, guerra contra Irán, guerra contra los kurdos, ¿era Saddam menos dictador de lo que es ahora? Hasta Donald Rumsfeld lo visitaba en misión de amistad. ¿Por qué los kurdos son conmovedores ahora, y antes no? ¿Y por qué solo son conmovedores los kurdos de Irak, y no los kurdos mucho más numerosos que sacrificó Turquía?
Rumsfeld, actual secretario de Defensa, anuncia que su país usará «gases no letales» contra Irak. ¿Serán gases tan poco letales como esos que Vladimir Putin usó, el año pasado, en el teatro de Moscú, y que mataron a más de cien rehenes?
Durante unos cuantos días, Naciones Unidas cubrió con una cortina el Guernica de Picasso, para que esa desagradable escenografía no perturbara los toques de clarín de Colin Powell.
¿De qué tamaño será la cortina que esconderá la carnicería de Irak, según la censura total que el Pentágono ha impuesto a los corresponsales de guerra?
¿Adónde irán las almas de las víctimas iraquíes? Según el reverendo Billy Graham, asesor religioso del presidente Bush y agrimensor celestial, el paraíso es más bien chico: mide nada más que mil 500 millas cuadradas. Pocos serán los elegidos. Adivinanza: ¿Cuál será el país que ha comprado casi todas las entradas?
Y una pregunta final, que pido prestada a John Le Carré:
—¿Van a matar a mucha gente, papá?
—Nadie que conozcas, querido. Solo extranjeros.

viernes, septiembre 01, 2006


Esta foto fue tomada por Kevin Carter, y con ella ganó el premio pulitzer en 1994. Esperó cerca de 20 minutos porque quería que la toma fuera del buitre con las alas abiertas. Algunos meses después Carter se suicidó. Los motivos del suicidio de Carter tenían que ver con esta foto, sacada en la región de Ayod (en una pequeña aldea cerca de Sudán).
Carter declaró al recibir el premio por la que fue la foto más importante de su carrera:

“Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a laniña”.

lunes, agosto 28, 2006


Jorge Luis Borges
Poema de los dones
//
Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría de Dios,
que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
//
De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden
//
las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.
//
De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.
//
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.
//
Lento en mi sombra, la penumbra
hueca exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.
//
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.
//
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.
¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?
//
Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.

--------------------------------------------------------------------------------------------
Como yo lo veo, este poema nos muestra a Jorge Luis Borges, relatando de forma maravillosa y personal, lo que le aconteció por los años 1956,57. Él es nombrado Director de la Biblioteca Nacional y un año después queda ciego. Siguiendo esta línea el poema toma sentido y nos resultan hermosos y a la vez tristes o melancólicos los versos. Así es como a mí me llegó este poema, aunque por otro lado estoy convencido de que a un libro lo culmina su lector, dándole su interpretacion personal, ya que como yo lo veo el libro puede ser uno, pero las interpretaciones muchas, cientos,miles,millones...una por cada persona que lo lea.Ni siquiera el autor le da a su libro la interpretación correcta, le dá la suya, y una vez escrito,editado y leído, cada uno hará de ese libro algo propio, poniendo allí sus vivencias, su experiencia, su mirada, su vida. Sobre esto el mejor ejemplo que recuerdo lo escuché cuando asistí en el año 2005 a una charla del periodista Osvaldo Quiroga quien contó que al presentar la obra ¨Esperando a Godot¨, obra a lo largo de la cual dos personajes hablan de la llegada de Godot, quien llegará en cualquier momento y hablan de él, etc etc...siempre sin develar su identidad y creando grán expectativa en el espectador que puede acabar desilucionado al descubrir que la obra culmina y Godot nunca llega. Esta fue representada en un carcel y al terminar la obra se le pregunto a los presos quién era Godot y a ellos no les cabía la menor duda de que era ¨La Libertad¨.
Esto es lo que yo tengo para decir...¿y vos?,¿qué tenés para decir?