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martes, marzo 20, 2007

La Globalización (Resumen)
por: Roberto Fontanarrosa
En esta época de globalización, aggiornate o quedás afuera. ¿De qué carajo? Ni idea... Desde que a las insignias las llaman “pins”, a los maricones “gays”, a las comidas frías “lunchs” y a los repartos de cine “castings”, Argentina no es la misma. Ahora es mucho más moderna (...). Los chicos leían revistas en vez de “comics”, los jóvenes hacían asaltos en vez de “parties”, los estudiantes pegaban “postres” creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de "business" y los obreros tan ordinarios ellos, a mediodía sacaban la fiambrera en lugar del “tupper”. Yo, en la primaria, hice “aerobics” muchas veces, pero en mi ignorancia, creía que hacía gimnasia.
Afortunadamente, todo esto hoy cambió; Argentina es un país moderno y a los argentinos se nos nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante... Cuando estudiábamos con todo para dar un parcial en la facultad, decíamos “estoy hasta las bolas o hasta las manos” cuando en realidad, no nos dábamos cuenta que estábamos “a full” (...) Cuando decidíamos parar un poco para comer o tomar algo, decíamos “la cortamos y vamos al bar a comer unos carlitos o panchos”; éramos tan ignorantes que no nos dábamos cuenta que en realidad estábamos haciendo un “break”; y ahora somos más piolas: vamos a Mc Donald’s a comer unos “burgers” (...)
Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia. Desde que Nueva York (sorry, NEW YORK) es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los argentinos estamos ya completamente modernizados. Ya no tenemos centros comerciales: ahora son todos “shoppings”. Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá: adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos. Tomando otros ejemplos, ya no decimos galletitas, sino “cookies”, que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos, sino “feelings”, que son mucho más profundos. Y de la misma manera, sacamos “tickets”, compramos “compacts”, usamos “kleenex”, comemos “sandwichs”, vamos al “pub”, hacemos “footing” (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo (que los más modernos llaman “country”), en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos “camping”. Y todo ello, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia. Los carteles que anuncian rebajas, dicen “Sale 20% Off”.
Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante, es decir, más “fashion”. Los argentinos ya no usamos calzoncillos, sino “slips” o “boxers” y después de afeitarnos, usamos “after shave”, que deja la cara mucho más suave y fresca que la loción berreta que usaba mi abuelo (...). Ya no estudiamos, hacemos “masters”; no estacionamos, utilizamos el “parking”. En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el “boss” y está siempre en “meetings” con las “public relacions” o va a hacer “business” junto con su secretaria. En su maletín de mano, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan sólo un teléfono, una “laptop” y un “fax-modem”; minga de agenda de papel: ahora es una “palmtop”. Aunque seguramente la secretaria es de La Boca, hace “mailings” y “trainings” y cuando termina el trabajo va al gimnasio a hacer “fitness” y “aerobics”. El mercadeo ahora es el “marketing”; el escalafón, el “ranking”; el representante, el “manager” y la entrega a domicilio, el “delivery”. (...) Y desde hace algún tiempo, los importantes son “vips”. Por supuesto ya no pedimos perdón: decimos “sorry” y cuando vamos al cine no comemos pochoclo, sino “pop-corn” que es más rico.
Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de país tercermundista que tuvimos algún tiempo y que tanto nos avergonzó, sólo nos queda decir “siesta” con acento americano, que es la única palabra que el español ha exportado al mundo, lo que dice mucho a favor nuestro... Como dijo Inodoro Pereyra: “Ya no quedan más domadores. Ahora todos son licenciados en problemas de conducta de equinos marginales...”.
“Espero que les haya gustado, My Friends”.
Roberto Fontanarrosa

Resumido por: Lauky,JEM y Autum...los respectivos agradecimientos.

Nota: Si te interesa el tema y tenés ganas de ampliarlo, podés encontrar información aquí:
http://www.elarcadigital.com.ar/elarca/60/notas/ingles.asp

1 comentario:

Anónimo dijo...

Holas señor..pasaba,y me encontre con esto que ya lo digo de corrido,sin perderme una coma, despues de leerlo taaaantas veces,y tantas otras resumirlo...
un gusto cruzarlo...otro gusto compartir mates con usted...nos vemos autum winter...
lauky